for(a)stero

ojos nuevos

cascabel

mistica no. 1

lagrimas

los numerosos nadies

caminante

entre tu llegada y yo

amar a todo

serpientes y escaleras

algun recuerdo

tras la memoria

retrato

For(a)stereo

 

No es casualidad que el corazón

tenga una forma de semilla.

 

Tienes de dos sopas,

ganas o pierdes.

Ten cuidado de no estar del lado equivocado:

O vives frente a la luz,

o vives pisando tu sombra y todo es oscuro.

 

 

Ojos nuevos

 

Se despertó bailando al fuego nuevo

resonando con puros tambores

y mientras desayuna

le arroja basura el televisor.

Y luego corre,

disimulando que el camino le duele.

 

¿Y qué más?

Otro día tan común,

otro pasajero puesto a aprender

que lo que engaña siempre causa dolor;

otro buen sujeto en fuga,

es otro tipo más que duda

cansado de vivir

cada promesa sin cumplir.

                

Pero hoy vio alegre

que derrotó a la tristeza

cuando la naturaleza

abrió los ojos a su corazón.

 

Qué bello destello

es el consuelo que le da sentido al futuro

si junta el paso fúnebre de sus iguales,

si apunta bien la brújula del corazón.

 

Serán dichosos los que trabajen por la paz

en vez de aparentarla como esos tontos.

La gloria es para los perseguidos por causa del bien,

cuando el bien es de todos.

 

Por ir cantando,

el viento le sabe un poco a vida eterna.

Por entonar la conciencia y razón,

la vida sabe a dignidad.

 

Pobres de los equivocados

que practican tanto la esclavitud.

Qué tristes mueren los esclavos del dinero,

rasguñando al sol de anhelos para aparentar fortuna.

 

Que Dios nos guarde una canción alada,

un punto de encuentro que ilumine a aquel

que junta el paso fúnebre de sus iguales,

que apunta bien la brújula del corazón.

 

¿Y qué más?

Otro día tan común,

otro pasajero puesto a aprender

que lo que engaña siempre causa dolor;

otro buen sujeto en fuga,

es otro tipo más que duda

cansado de vivir

cada promesa sin cumplir.

 

 

Cascabel

 

Mi trova es como un cascabel

así como un pastel lo arropa su merengue.

Mi trova sabe de rencores

y “el que se enoja pierde”.

 

Como ocurre en la vida,

me harté de “darle a tantos cerdos margaritas”:

Que me rendí,

que me escapé,

que me perdí,

me levante,

que regresé.

Mi trova perdona pero nunca olvida.

Dicen que una vez nació un ritmo nuevo

que sonaba en la cantina

y si bailabas te empapaba hasta la espalda.

Para endulzarte el corazón,

de azúcar es mi trova, que no se calla lo que no ajustó…

Y otra canción que diga tanto, yo nunca me he encontrado, palabra.

Y otra canción que sienta tanto, yo nunca me he encontrado hasta hoy.

 

Yo le canto al descarado, disfrazado, oportunista:

Caro pagarás tu facha de cantautor, de divo, de artista.

Deja de sembrar miseria. Tu falsa historia es verdad a medias

que se columpia entre los traidores,(que si se junta es tan mala o peor).

Y otra canción que diga tanto, yo nunca me he encontrado, palabra.

Y otra canción que sienta tanto, yo nunca me he encontrado hasta hoy.

No soy monedita de oro,

ni siempre tendré la cura,

pero una canción sensible

es la levadura de la cultura:

Para serruchar los males,

para combatir las penas,

la trova coherente es siempre

la levadura de la cordura.

Y otra canción que diga tanto, yo nunca me he encontrado, palabra.

Y otra canción que sienta tanto, yo nunca me he encontrado hasta hoy.

 

Ándale hermana,

deja la cazuela, y baila que mi trova es buena.

Ándale hermano

y coge el tambor o mueve más sabroso el pie.

Ándale hermana,

deja ya la pena, no llores como Magdalena,

cuídate hermano del corazón, cuando el que te canta miente.

                

Que no te den “atole con el dedo”,

no dejes que te den “gato por liebre”.

 

 

Mística No.1                                                  

 

Me elevé como un globo por el vientre de mi madre

y una chispa de fuego me encarnó y así por eso nací

y olvide todo.

 

Después abrí los ojos bajo el agua y por cantarle a una sirena

me cambió la voz para ir buscándote.

Flotando a la deriva el faro de tu flor me halló,

curaste a mi alma herida por sumar tu corazón al mío:

No voy andando solo.

 

Lo bueno de cantar en un café de enamorados

es que siempre hay ocasión para mandarte un beso como imán,

(de cuando en cuando).

      

Lo bueno de vivir elaborando una balada de juglar

es el poder pensar y hablar de ti.

Ufana necesitas de algo que te hable de amor,

yo en cambio no preciso nada desde que te conozco:

Sé que no voy cantando solo.

 

Vivo aullándole a la Luna

y desde tu cintura clara

salvo lo que sueño y lo que siempre esperé: para hacerte feliz.

Por robarle a la ternura mi caricatura anclada en la virtud

de ser la voz anónima de la Mística,

que es la música que existe en todo.

 

La Mística es la cálida belleza que gotea del pezón de la certeza universal

que alumbra todas las cosas.

Y si yo pudiera dilatar el tácito calor que se mantiene tras de todo lo que toca,

lo pudiera ir tarareando.

 

Pero ¿De qué nos sirve tanta urbanidad y tanta comunicación?

Si en todas partes sigue siendo una jungla que a todos roba la sonrisa.

Ay, si yo pudiera arrebatarle algún color a este presente sin futuro

en el mundo que se suicida lento, lento.

 

¡Somos Pólvora de un Dios con nosotros, como un beso olvidado!

 

 

Lágrimas

 

Me dices que no te olvidaste de mí,

y el cielo por contradecirte me ha llovido a cántaros.

Ya te esperé y me arden los ojos,

hay tantas lágrimas secretas entre un llanto y otro.

 

Cortando el porvenir: Fusilas mi corazón,

y a mis ganas de escapar les echas mas veneno.

Se me clavó en la piel la angustia del porvenir:

Saber que al igual que tú yo me estoy muriendo.

Lágrimas,

lágrimas canturreadas bajo la lluvia.

¿A dónde será que encuentre un rinconcito alegre?

¿Porqué será que la vida, cosita linda,

nos cuelga en los pies las lagrimas?

      

-Que no ha de llegar la luz que valga la pena.

-Que nadie hace mucho y todos muy poco por tu condena.

Te beso y te abrazo en todo lo que hay que ver,

regateando fe y cachando lagrimas…

Me dices que no te olvidaste de mí,

y el cielo por contradecirte me ha llovido a cántaros.

Ya te esperé y me arden los ojos,

hay tantas lágrimas secretas entre un llanto y otro.

 

 

Los Numerosos Nadies

 

Voy a partir de tanto corazón machacado,

muy a pesar de que se nos niegue la voz.

Aunque todos tengan un precio en el libre mercado.

A pesar de vivir sin saber quienes somos:

Yo canto.

Trazo dibujos sobre la arena,

para poderte contar mis penas,

náufrago soy del viento que el mar se lleva al olvido:

Muy a pesar del llanto y la frustración,

del desencanto y de la resignación.

La ley de morirse o matar se transforma en miedo.

Con miedo vivimos, por miedo es que somos “nadie”.

El libre derecho a la paz se deforma en consumo:

Dime cuánto consumes y yo te diré cuánto vales, debiendo.

                  

Me harté de vivir como si no existiera,

sumiso obligado a callar mis dolores,

de blanco y de negro vivir rezongando

y soñando a colores.

                          

Crecimos peleando, castigando,

arrebatando el fruto a nuestros iguales.

Pasamos mintiendo, mutilando,

maldiciendo el fin de todo el amor.

 

(LOS NADIES)

Sueñan las pulgas con comprarse un perro,

y sueñan los nadies con salir de pobres,

que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte;

que llueva a cántaros la buena suerte;

pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca.

Ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte,

por mucho que los Nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda,

o se levanten con el pie derecho o empiecen el año cambiando de escoba.

Los Nadies, los hijos de Nadies, los dueños de nada.

Los Nadies, los ningunos, los ninguneados,

corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos.

Que no son, aunque sean.

Que no hablan idiomas si no dialectos.

Que no profesan religiones si no supersticiones.

Que no hacen arte si no artesanía.

Que no practican cultura si no folclore.

Que no son seres humanos, si no recursos humanos.

Que no tienen cara, si no brazos,

Que no tienen nombre, si no número.

Que no figuran en la historia universal,

Si no en la crónica roja de la prensa local.

Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.

EDUARDO GALEANO

 

 

¿De qué nos sirve levantarse cuando siempre, siempre somos nadie?

Temprano caminar la misma calle, donde todo, todo sigue igual.

¿A dónde habrá quedad la hermandad, la sed, la rabia y el coraje

de alzar las voces, e ir gritando repitiendo que:

No somos nada,

Nadie es nada,

¿Nada?

 

 

Caminante

*Con Alejandro Filio

 

Volvió un poco más tenor que ruiseñor,

pero con alma nueva.

Volvió el mismo trovador con pasaporte sin fronteras,

que va gastando suelas.

 

Para los días que vendrán

habrá de nuevo una canción

que aplaque los dolores.

 

Cantando desapareció una pena

y en su lugar sembró una flor.

 

Para volver,

tuvo que aprender que el canto es una brújula

Por no caer,

tuvo que confiar de un ángel para alzar la voz

 

Y mientras haya un corazón que lata igual que el suyo,

siempre volverá desde el ayer, cantando otra vez.

Por la misma boca un beso,

dignidad que busca amor,

valentía de vivir la vida

porque nos la canta siempre un trovador.

 

Corazón en los labios

caminando el deseo y la luz,

anidando veranos

la belleza y lo justo

 

Y mientras haya un corazón que lata igual que el suyo,

siempre volverá desde el ayer, cantando otra vez.

Por la misma boca un beso,

dignidad que busca amor,

valentía de vivir la vida

porque nos la canta siempre un trovador.

 

 

Entre tu llegada y yo

 

De niño,

jugando,

bailé con las escobas.

Me divertí soñando volando en una alfombra

y nunca perdí el sueño,

me quedé encantado correteando al amor.

 

Pero nunca

malbaraté completo el corazón:

Siempre guardé lo mejor entre tu llegada y yo.

 

Fui otro más que puntual esperó,

perdí el tren porque nunca llegó temprano.

 

El viento se fue y nunca a mi favor,

tiré mis besos, besando el río

y nunca perdí el sueño,

me quedé encantado correteando al amor.

Pero nunca, malbaraté completo el corazón:

Siempre guardé lo mejor entre tu llegada y yo.

 

De vez en cuando

el corazón se nos cura cantando

y deshojando una flor te encontré,

escondida en una noche serena.

Luna, llena de estrellas, mariposita blanca:

Yo no sé qué hacer si tu luz me falta.

Volando curas mi pasado.

No me duele más, si al amanecer

te despiertas a mi lado.

 

Bailando sobra el dolor.

 

 

Amar a todo, amar de veras

 

Mi País es una carcacha vieja,

con volante y llantas nuevas de mi generación.

Mi Ciudad encantada y por dentro hueca,

que repite lo que aprende y que,

que repite lo que aprende y que mira en televisión.

 

Y tiene un sabor de chocolate amargo y negro,

y tiene ese olor del que se guarda en los roperos

 

Y espejos viejos que esconden lo que nos guarda el tiempo de lejos,

dicen que ayer siempre fue mejor para ser feliz, con anteojos rotos.

                        

Pero yo creo que no.

Vivir de la nostalgia es sufrir como una flor triste

que nace encima y en medio del basurero con rencor con miedos.

Lo más hermoso es el misterio de amarlo todo, amar en serio.

No hay más remedio ni bandera que amar en todo, amar de veras.

 

 

Mi País es rueda de la fortuna,

estancada en lo que pierde por lo que nunca ganó.

 

Mi Ciudad enjaulada sin fe, ni cura.

Sin memoria por la historia que,

sin memoria por la historia que ya nunca recordó.

 

Y tiene el sudor de tragafuegos en los cruceros,

y la vieja costumbre de traicionarse por el dinero,

 

Y los niños viejos que comen de alcantarillas amargos pétalos,

se muerden y se revuelcan como los peces sobre el concreto.

 

Como vivo yo.

Con suerte la esperanza será como una flor triste

que nazca encima y en medio del basurero sin rencor, sin miedos.

Lo más hermoso es el misterio de amarlo todo, amar en serio.

No hay más remedio ni bandera que amar en todo, amar de veras.

 

 

Serpientes y Escaleras

 

Vino a mí, una serpiente larga y verde

con ojos de rubí.

Estaba maltratada y -como el ayudar nada cuesta-,

muy seguro de mí la cogí.

 

Tan bonita y tan inocente enredó su colita a mi cuello,

y qué importa que no le haga gusto a aquellos que dicen

que eso no era bueno, que por su veneno es mejor

que la dejara donde vino y que no toque aquellos bichos,

que es mejor de “lejecitos” mirarlos.

 

Que mucha gente a conocido

a desdichados que ha mordido

y que los deja con la “cara de palo”.

 

         

Pero me dijo que era buena,

mientras metía y sacaba la lengua,

que si llegaba a morder, sólo sería por comer

y así comiendo crecía y crecía.

 

Y fue tan buena que hasta me defendía asustando a aquel niño

que me pega a cada rato.

Vaya si estábamos bien,

que yo de premio dejé que se comiera al gato.

 

                          

Y pasó el tiempo juntos, y ella crece que crece

y como de la familia la trataba mi gente.

Y fue más tiempo juntos, y ella come que crece,

y si yo estaba en la escuela, preguntaban por ella.

 

Y cuando al fin se acabó nuestra alacena

fue a cenarse a mi abuela

y de un trago largo todos mis juguetes.

¡Detente y mira -dije- Por favor! ¡Oh, no!, pero no.

No quiso hacerme caso ahí en mi súplica

y acorralándome con sus mandíbulas,

me dijo: -al fin te enteras quién soy yo-.

Y en el ombligo me mordió.

 

Ven Mamaíta y hazme “sana, sana”,

quítame el recumbé de su quijada.

Ay Mamaíta, sácame sus dientes,

cúrame el resquemor de su tridente

Porque hay gente como serpiente              

que afea

Y otra gente como escalera:                      

Llevadera

Hay mucha gente como serpiente:

Embustera

Y existe gente como escalera:                    

Justiciera

Porque hay gente como serpiente:

montonera, traicionera, majadera y altanera que estropea,

así que por no hacerte el cuento largo, Mamaíta, sucedió que desperté

y de la impresión: me hice pipí.

 

 

Algún recuerdo

 

Guarda siempre algún recuerdo,

por si ya no vuelvo a verte.

 

Cuando me levante sobre la rutina,

con la luz temprana sin zapatos,

sin sombrilla.

 

Voy a caminar despacio.

Hoy mira, te juro que me escapo

del apremio de morir por mal vivir.

 

Si te recuerdo sale el sol y me curo,

se me evapora el dolor:

Pero a tanta mañana le hacen falta tus ojos.

 

Ven, que unas lágrimas de menos

te dirán que soy el mismo

y para luego es lo demás.

 

Y si un día me canso de alumbrarte con las manos:

Pídeme que me las corten,

yo así nos las necesito.

Me robaron el camino los que dicen que son buenos,

Me corrieron de este sitio los que dicen que son dueños.

 

Y ya ves,

de vez en cuando el tiempo paga

y ves

que hay quien opina que han matado el sueño,

que hay quien supone que está muerto el sueño,

que hay quien pensaba que vendí mi sueño.

 

Cuando pienso entre las cosas

que recuerdan que hay un cielo,

yo no sé si esté tan lejos:

Sólo espero que estés tú también.

Sólo espero que estés tú también.

 

Guarda siempre algún recuerdo,

por si ya no vuelvo a verte.

 

 

Tras la Memoria

 

Tras la memoria siempre habrá una euforia que se queda

y luego se manipuló por los caciques de la impunidad,

por laberintos de la realidad:

Se quema.

                          

La memoria es ésa línea que separa lo que está y lo que se pierde

y siempre siembra verdad de lo que fue

por lo que fue la historia disfrazada de inocencias.

Bendita memoria madre abuela,

santa impúdica ciruela

del candor y la cautela,

curandera del error.

            

Te digo: Sálvala.

No dejes que tropieces con tu propio pie otra vez por la ignorancia.

Ampárala, perfuma el daño del engaño con tu propio corazón.

 

Aunque el norte oprima al sur

por lo pronto entérate

que entre sombra y luz:

tu decides lo que quieres ver.

Ten presente aquél dolor,

mientras tanto irán creciendo tus alitas nuevas.

Pues los verdaderamente -pobres- son aquellos

que censuran la memoria por callar tu voz.

                          

La memoria es el cántico

que convoca a un ejército

que derrota a los títeres

que se adueñan de nuestra libertad:

Remedando a los pájaros

que en los sueños de Ícaro

le retuercen sus párpados

para nunca fijarse a dónde va.

Destruyendo a los ábacos,

aplaudiendo a los cínicos,

permitiendo a sus cómplices

que ya nunca nos dejen recordar.

 

Se irá borrando la cicatriz

aunque sangre una pena en la voz.

Se irá volando lo que sufrimos

amainando poquitas penas.

 

 

Retrato                                                    

 

Fue en un verano en que partió mi velero

hacia la playa en que está lo que no vuelve.

 

Fue en la mañana en que calló un aguacero,

¿Qué será, que no supe reponer ni aliviar lo que mas duele?

o que haces falta tú.

Desangrado y náufrago

me faltó la fe

y al final quedé más solo,

más solo,

tan aferrado a preguntar ¿Por qué?

Tan solo soy un pájaro cantando ardiente

una manada de razones que trovando salen por mi boca.

Tan solo soy el bálsamo que trae la fiebre,

la de los verdadero hombres

que nunca habrán de traicionar su dignidad,

ni a sus hermanos,

que en los portales más lejanos

buscan la misma libertad,

en resignada soledad.

Yo sé que tras de una cascada

siempre habrá una voz

que me estará esperando.

 

¡Ay de mi razón! ¡Ay de mi sordera!

Si todo fuera bien afuera,

¡No me importaría que estés tan dentro!

 

Frágil es la ráfaga del viento que despeina

a los que dudan de mi descabello.

 

Luego de intentar, luego de sufrir

pocas son las ganas que me quedan

de arrancarle a tantos muertos su desatino.

 

Casi nada duraba

la ilusión que prometía

que era nuestra historia de flores, de amores.

Yo te juro que creía que ese cuento era verdad.


OJOS NUEVOS

 

Se despertó bailando al fuego nuevo

resonando con puros tambores y mientras desayuna

le arroja basura el televisor.

Y luego corre, disimulando que el camino le duele.

 

¿Y qué más? Otro día tan común,

Otro pasajero puesto a aprender

que lo que engaña siempre causa dolor.

Otro buen sujeto en fuga, es otro tipo más que duda

cansado de vivir cada promesa sin cumplir.

 

Pero hoy vio alegre que derrotó a la tristeza

Cuando la naturaleza abrió los ojos a su corazón.

Ay ay ay qué bello,

ay ay ay destello,

ay ay ay es el consuelo que le da sentido al futuro:

Si junta el paso fúnebre de sus iguales.

Si apunta bien la brújula del corazón.

 

 

Serán dichosos los que trabajen por la paz

en vez de aparentarla como esos tonto.

La gloria es para los perseguidos por causa del bien,

cuando el bien es de todos.

 

Por ir cantando el viento le sabe un poco a vida eterna.

Por entonar la conciencia y razón, la vida sabe a dignidad.

Pobres de los equivocados que predican tanto la esclavitud.

Qué tristes mueren los esclavos del dinero,

rasguñando al sol de anhelos para aparentar fortuna.

 

Que Dios nos guarde una canción alada,

Un punto de encuentro que ilumine a aquel

que junta el paso fúnebre de sus iguales,

que apunta bien la brújula del corazón.